El horno de pintura industrial es el principal equipo necesario para el la pintura aerográfica de piezas con recubrimiento industrial . Se trata de aparatos que alcanzan temperaturas específicas, para acelerar el secado de la pintura líquida y polimerizar la pintura electrostática. Consiguiendo, a través de la convección mediante recirculación de aire, el acabado perfecto de la pintura industrial aplicada en los productos.

Los hornos de pintura (de polimerizado o curado) sirven tanto para pintura líquida (bien sea pintura base disolvente o pintura base agua, como recubrimientos alquidalicos, vinílicos y acrílicos que se utilizan entre 60ºC y 150ºC) como para pintura en polvo (recubrimientos de poliéster, epóxicos o híbridos que requieren entre 170ºC y 210ºC).

En el pintado de piezas en horno de pintura industrial, existen diferentes tipos de hornos de pintura industriales que se diferencian principalmente por su método de calentamiento o sistema de calefaccionado de la cámara de combustión. Los hornos industriales u hornos de polimerizado más corrientes, son los de circulación forzada de aire caliente, alimentada por electricidad, gasoil o gas, eléctricos. Aunque existen otros tipos de hornos como son los Ultra Violetas (UV) utilizados en sustratos sensibles al calor y a los rayos UV, los Infrarrojos que utilizan el espectro infrarrojo para calentar, los hornos microondas, los hornos de inducción y los cada vez menos comunes hornos de leña.

Lo imprescindible es que cualquier horno de pintura industrial disponga de un buen sistema de regulación de temperatura con una correcta circulación de aire, que haga que la temperatura sea lo más uniforme posible en todas las zonas del horno.

También el horno de pintura puede presentar diferentes longitudes y formas según las necesidades de aplicación y fabricación, dependerá en todo momento de la morfología y el material de las piezas a pintar, de la producción que se desea obtener y siempre del tipo de pintura que se empleará en el pintado.

Puede contar bien con una cámara de trabajo preparada con sistema de batch (caja) o bien con un sistema de horneado continuo. El primer caso está recomendado para curar piezas voluminosas, pequeñas producciones o piezas de muy diferentes tamaños y formas. El segundo tipo de horno de pintura, es perfecto para trabajos en cadena y grandes producciones, al tratarse de un horno de polimerizado continuo, con una banda o cadena transportadora que desplaza las piezas con velocidad regular y constante mientras van curando.

Pero lo imprescindible es que cualquier horno de pintura industrial disponga de un buen sistema de regulación de temperatura con una correcta circulación de aire, que haga que la temperatura sea lo más uniforme posible en todas las zonas del horno. Por tanto es necesario conocer correctamente la temperatura máxima real que alcanza la pieza que queremos polimerizar, el gradiente de temperatura o las posibles oscilaciones de temperatura dentro del horno.

Y es que los problemas de una mala regulación de los grados en el interior del horno de pintura, provoca importantes desajustes en el acabado del producto. Un exceso de temperatura o exposición demasiado prolongada dentro del horno genera cambios importantes de color, puede reducir el brillo en algunas pinturas y sobre todo, conlleva un gasto innecesario de energía. Mientras que la falta de temperatura en el horno de polimerizado puede causar deficientes propiedades mecánicas y químicas, en algunos casos falta de extensibilidad o desajustar el brillo deseado.

Mopasa cuenta entre sus servicios especiales a sus clientes con el asesoramiento técnico en la utilización de horno para pintura. El equipo técnico realiza una atención particular y presencial en las fábricas y talleres que lo solicitan para el montaje y/o seguimiento de instalaciones de hornos industriales para curado de pintura. Este servicios se realiza mediante la comprobación del sistema de pintado con una supervisión exhaustiva de las condiciones de aplicado a través del análisis de los datos de temperatura instrumentados para conseguir la homogeneidad del horno de pintura.